martes, octubre 11, 2005

Desde dentro de la Tierra

Los siento, los huelo, están aquí, cada paso que doy los veo a mi alrededor.
Cada vez son más y más. Nadie los detiene. Se infiltran en nuestros trabajos. En nuestras vida y nadie se percata de su presencia.
De cuando en cuando se escucha alguna vos de rebeldía hacia ellos; pero luego esa vos se apaga como desaparecida en la espesura de la noche.
En mi camino observo a mi alrededor; me detengo y observo, escucho, afino el oído y escucho. Son ellos; están ahí; se parecen a nosotros, usan nuestra misma ropa, entran en los mismos restaurantes, van a los mismos cines, comen nuestras mismas comidas.
Se adaptaron a nuestros gustos. Sus costumbres alimenticias fueron cambiadas para ser como nosotros.
Los refrescos.
Las golosinas.
Los DVD.
El Rock and Roll.
El bullicio.
El cruzar con la luz roja.
Todo.
Se adaptaron a todo; a gritar en las calles, a putear al vecino; a no importarle la vida de los demás; todo.
Aprendieron a no permitir el paso al subir al ómnibus; a empujar en el ómnibus; a no permitir el paso de otros pasajeros; a pararse en la puerta trasera evitando que los demás bajen sin importarle en lo mas mínimo. Sienten la misma rabia cuando un ómnibus no les para al estar lleno, y al ser mojados al ser salpicados por un fuckin conductor de automóvil.
Sienten la misma rabia al pisar la misma mierda que pisamos en las calles, dejadas por los dueños de los perros que sacan a pasear. Sienten la misma indiferencia que nosotros al sacar a pasear al perro y dejarlo cagar en cualquier lado sin importarnos si por ahí pasa gente o no. Sienten la misma indiferencia si alguien les dice algo cuando dejan la mierda en la calle sin juntarla en la bolsita y depositarla en los tachos de basura.
Están mimetizados. Son como nosotros.
Les enseñamos lo que sabemos, nuestras costumbres, nuestro modo de vida; nuestro “modus operandi”.
Ahora son parte nuestra, debemos adaptarnos a vivir con ellos; aprender de ellos; de sus costumbres, sus tradiciones; sus “modus operandis”. Tenemos que planificar un contraataqué para vencerlos, para poder recuperar lo nuestro, nuestro ser, nuestra independencia cotidiana existencialmente importante para nuestra supervivencia.
Agazapándonos como ellos lo hicieron, esperando el momento para la invasión. Ahora son mas que nosotros; lo sé. Pero están acá, y ese es su punto débil. Dejaron sus territorios; desolados, sin defensas, sin tácticas de combate. Se concentraron largos años en poder conquistar nuestro territorio que no pensaron en el suyo. En su gente. Ahora desamparada y sin protección.
Ahora es nuestro momento. Ahora es el día en que las tropas se junten.
Recojamos nuestras cosas e invadamos ahora.
Todos juntos
Invadamos el Interior del país.