jueves, diciembre 15, 2005

AÑOS DE SER-VICIO

Todo esto me recuerda que un dia trabajé para alguién que se autodenominaba "Mi Jefe".
Era muy extraño , decia que mi labor consistía en obedecer extrictamente sus ordenes por mas raras que estas fuesen. A cambio me ofrecia libertad de hacer lo que yo considerara necesario en 8 horas fuera de lo que para mi era Mi Trabajo.
La única condicion sería que le trajera una lista hora tras hora de todas mis actividades; las cuales "Mi Jefe" repetiría, sin obviar ningún detalle. Dentro de un plazo de tres días, realizaba un informe sobre las actividades que Yo / El; realizamos y si alguna de ellas no le satifacía; me obligaba a firmar un documento.
El mismo informaba que yo renunciaría a realizar esa actividad a lo largo y ancho de toda mi existencia y que si en el caso de que no cumpliese con el mismo, debería seguir con mis labores de continuo hasta las próximas lluvias.
Antes de firmar, leí todo el documento, buscando las letritas chicas que a uno lo engañan y le hacen firmar cualquier cosa. Pero por suerte no habían.
Todo labor se realizaba en tiempo y forma. Hasta que el Reloj qu ecronometraba nuestro tiempo se empezaba a quedar sin pilas.
De ahí en más, las labores la relizaba en el doble de tiempo. Todo trabajo que me diese para hacer, era hecho mas rápido que cualquier empleado.
Me comenzaba a sobrar el tiempo para ojear el exterior por la ranura de la puerta principal.
Mi exelencia llego a un punto de que no habia mas trabajo que hacer.
Mi Jefe sintiendose orgulloso de su capacidad de Jefe y de coordinador de trabajo, ofrecia los servicios de su empresa para Otras empresas.
Las mismas delegaban sus labores a nuestra empresa, las cuales yo realizaba en mis tiempos libres.
Al Principio eran pocas las carpetas a realizar. Luego comenzó el trabajo fuerte. Llegaban autoelevadores de carpetas; las cuales yo y mi capacidad nos encontrabamos alegres de poder realizar antes de finalizar la jornada; que al haber tanto trabajo parecia infinita.
Pero creo que la vida es así.
Salimos de ese lugar cuando comenzaron la demolicion de ese edificio para realizar un Mercado de Frutas y Verduras.
Fueron otros tiempos.
Tiempos bien aprobechados.
Pero.
Lo que nunca pude entender;
fue porqué nunca le cambió la pila al reloj.