miércoles, abril 30, 2014

Derrumbe.

Altruistas  insinuaciones buscando soledades erráticas cada vez más profundas y caladoras. Ensoñaciones mundanas zigzagueando en mi corriente sanguíneo  se entreveran con tus heridas abiertas,  sin mirar el oscuro color del fluido que entre tus ojos brotan incesantes.
En la espera misma de la muerte te escondes en tu madriguera profunda, observando la luz en la salida eterna del alma.
Es cuando tus pupilas se dilatan, es cuando el muro de contención tan alto como tu ego se raja, dejando fluir el corriente oscuro de tu propio ser.
Se derrumba poco a poco.
Pedazos de ti caen lentamente en el precipicio utópico del corazón.

Y veo, como pedazo a pedazo te sientes caer, sabiendo que más allá de ti misma me encuentro yo, esperando atraparte en tu infinita caída.